Tentaciones

copa de vino

Su poder es tan grande que incluso podemos morir por ella.

Comer es uno de los placeres de la vida; pero a veces ese placer puede llegar a convertirse en una calamidad. El estómago de cada quien es como sus propios pensamientos; quiero decir, cada uno es diferente. Lo que le hace mal a unos, a otros le sienta muy bien. Es por eso que al salir de la ciudad y quedarse en un hotel, ya sea que lo hagas por trabajo, vacaciones, por asuntos familiares o personales, el asunto de la comida es lo más importante.

¿Cómo es hoy la comida en los hoteles?

Luego de acudir a tu booking, solo esperas recibir lo mejor. Hay lugares como España por citar solo alguno de ellos, en donde el arte de la gastronomía ha evolucionado mucho, ya no encuentras solo el clásico menú con espaguetis, pizza, croquetas, etc., ahora las comidas son más elaboradas y la competencia es tan buena que han hecho que los clientes se vuelvan muy exigentes, y esta demanda ha generado un efecto en cascada a nivel mundial, en donde los comensales cuentan ahora con una variada oferta de combinaciones de sabores, comidas exóticas, con platos de presentaciones artísticas y con nombres muy creativos.

Todo apunta a un enorme desarrollo del arte culinario y cada quien según su región explota sus tradiciones de una manera muy elaborada, incluso para hacerlo tan tradicional que los propios lugares se diseñan en función del tipo de gastronomía que presentan.

Los hoteles no solo se preocupan por atender bien al huésped y brindarle el confort ofrecido en sus habitaciones; pero los visitantes no solo buscan quedarse a dormir, también quieren espacios agradables, servicios diferentes, no sentirse como en casa, sino mucho mejor que en casa, quieren no solo ser atendidos y dormir bien, sino también comer excelente.

Para este negocio se hace clave contar con restaurantes de primera línea, se escucha con frecuencia hablar de lo mala que es la comida de los hoteles, como la de los aviones, parece que la comida está por encima del servicio básico que ofrecen negocios que de alguna manera se relacionen con comida, de inmediato priva lo gastronómico por encima de lo demás. No es por nada que los hoteles invierten ahora más dinero en esta área y no solo buscan atraer a los huéspedes con precio, hay que ofrecer productos de calidad y la comida tiene un peso importante.

Que el estómago no te haga una mala jugada.

En realidad no se trata de tu estómago, se trata de ti, aunque a veces, uno no estaba al tanto de si una comida le caería bien o mal, sobre todo cuando es algo exótico o que nunca lo había probado. Pero muchas veces aun sabiendo que algo no nos va bien, lo pedimos para comer y eso puede arruinar un viaje.

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Si pediste en la cena un plato de mariscos y eres alérgico, seguro que echarás a perder tu estancia en el lugar y en vez de hospedarte en el hotel y disfrutar del lugar o hacer los negocios que fuiste a hacer, terminarás como huésped en un hospital, comiendo la comida que allí ofrecen y recibiendo pinchazos. Pero tu viaje puede arruinarse si la comida te sienta mal, nada más desagradable que salir del hotel con malestar de estómago, te mareas, sientes como si te fueses a desmayar, solo estás pendiente de ubicar un baño, por si de pronto llegas a necesitarlo con urgencia, náuseas, es una sensación terrible que solo te estresará y no te dejará hacer lo que fuiste a hacer.

¿Qué hago?

Lo ideal es que no pidas comer algo que con anterioridad te ha hecho daño, no te digo que no pruebes cosas nuevas, que termina siendo parte de la experiencia; pero pregúntale al camarero que lleva el plato y si hay algo que te afecte, dile que no le coloque eso. Esta recomendación es muy importante para personas alérgicas a ciertos productos como nueces, cacahuetes, etc., que son usados en algunas comidas para darles un sabor diferente. Disfruta tu experiencia cuidando lo que comes, sin dejar de probar cosas nuevas, recuerda que los nombres de las comidas a veces son solo marketing y no tienen que ver en lo absoluto con los ingredientes ni con lo que se sirve, el mismo plato puede tener diferentes nombres en diferentes restaurantes.

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Cuando hagas la selección del hotel o los hoteles donde te hospedarás, indaga sobre la gastronomía que ofrecen y toma la decisión que mejor se adapte a tus necesidades. De nada sirve ahorrarte un dinero en hospedaje y pasar todo el día en la habitación en el baño sin poder salir a ningún lado, ni siquiera a la propia piscina del hotel. Sobre todo evalúa bien cuando la promoción es todo incluido, porque allí también puede estar incluida una experiencia desastrosa.

 

No es del todo cierto que barriga llena corazón contento, queremos que la barriga esté llena; pero no de gases por efectos de la comida, en los hoteles todo incluido se vende mucho la idea de que puedes comer hasta reventar y eso crea un efecto en las personas que parece que pagan por comer y no por disfrutar, comen tanto que solo pueden irse a dormir en vez de irse a conocer el lugar; pero como todo, sí hay quienes pagan por eso, porque en ello consiguen su mayor satisfacción.

Buen provecho…