Somos lo que comemos

hortalizas

Disponemos de una amplia gama de alimentos para nuestro consumo, unos los incluimos en nuestra dieta diaria y otros no, ya sea por preferencia hacia su sabor o su aspecto físico, puesto que cada quien tiene sus propios gustos. Pero debemos tener en cuenta que cada uno de ellos cumple una función en específico que, probablemente dependiendo de las características de estos, no podrá ser sustituido por otro.


Se pueden producir variedades de enfermedades
dependiendo tanto del mal uso como del desuso de los alimentos que vamos a ingerir. En el caso de las enfermedades gastrointestinales más frecuentes que dependen de la ingesta de alimentos indebidos o en cantidades excesivas, tenemos:

El reflujo o acidez estomacal

Se caracteriza por una sensación de ardor o quemazón en la zona del esófago u boca del estómago que va hacia la garganta; acompañado por ciertos episodios de tos y sabor amargo en la boca.

Se produce por un mal funcionamiento de la válvula ubicada entre el esófago y el estómago, al no cerrarse adecuadamente, produce daños en la mucosa y posibles úlceras.

Esto es posible solucionarlo cambiando la manera de alimentarnos, aunque cada quien tenga sus gustos y costumbres, está preestablecido de manera genérica que los alimentos como el café, té, bebidas gaseosas, comidas picantes, alcohol, grasas y lácteos empeoran sus efectos. Así mismo, se recomienda no acostarse luego de las dos próximas horas de haber comido.

La indigestión

Siguiendo en orden descendente, toma el siguiente lugar. Se identifica al observar un dolor persistente en la zona superior del abdomen desarrollándose de forma gradual y en algunos casos de manera repentina, siendo esto síntoma de inflamación de la mucosa estomacal. Se da de varias formas:

  • La aguda: Puede ser ocasionada por la irritación intensa producida por alimentos, también por algunos medicamentos o el alcohol.
  • La crónica: A raíz de una bacteria que se conoce por responsabilizarse de la aparición de úlceras, llamada Helicobacter pylori, quien a su vez da pista de su aparición ante la presencia de halitosis o mal aliento. Con la toma de antibióticos previamente recetados por un médico se puede tratar tanto a la bacteria como al mal aliento que se produce, pero para prevenir su aparición es imprescindible mejorar los hábitos alimenticios.

Dolor Hígado

El estreñimiento

 Yéndonos más abajo del aparato digestivo llegamos a los intestinos. Acá se produce esta afección en algunos casos llamada constipación. Quien padece de esto, presenta un cambio de patrón de evacuación que resulta a raíz del excesivo consumo de grasas, mala o poca hidratación, y en algunos casos falta de fibras en la dieta; lo que producirá ir con poca frecuencia al baño, hacerlo con esfuerzo, presentar heces secas y duras.

Para compensar esto, se debe ingerir gradualmente mayores cantidades de líquidos, añadir a la dieta frutas y verduras ricas en fibras; ser conscientes de que lo más saludable es ingerir productos naturales, así que debemos evitar desde productos estimulantes hasta laxantes, ya que estos podrían ser perjudiciales para los tejidos, la hidratación y hasta en cierto grado llegan a producir dependencia.

La colitis ulcerosa

Continuando en esta misma zona, en un grado más fuerte, se encuentra esta enfermedad inflamatoria que afecta al recto y el colon en mayor medida, siendo la causante de vómitos, calambres, diarrea fatiga y pérdida de peso en casos crónicos. Presenta inflamación crónica, obstrucciones y fibrosis.

Es delicado tratar esta enfermedad, puesto que no todas las personas que la padecen responde de igual manera, pero de forma genérica, debe evitarse alimentos ricos en fibra como cereales y granos, de la misma manera que los productos lácteos.  Su tratamiento médico será una combinación entre antibióticos, antiinflamatorios e inmunodepresores.

Recomendaciones generales

La adopción de buenos y sanos hábitos debe ser la primera acción a tomar para de manera preventiva, evitar padecer de estas complicaciones, tomar el agua necesaria, ingerir frutas y vegetales regularmente y evitar azúcares refinados, tabaco, alcohol y demás consumibles dañinos.

Variados