Sentir con la panza: las emociones estomacales

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La estrecha relación entre el sistema nervioso y el digestivo

Tradicionalmente pensamos que el órgano encargado de representar las emociones es el corazón. Sin embargo, hay un órgano que está vinculado mucho más con los sentimientos y las reacciones emocionales que tiene el ser humano: el estómago.

A pesar de que se le vincula con el enamoramiento, por eso de las “mariposas en la barriga”, cuando se está flechado por alguien, el estómago tiene otras implicaciones con las emociones mucho más diversas y profundas.

¿Cuál es la relación nerviosa-estomacal?

Según diversos estudios, no sólo se siente el amor en los órganos que componen el sistema digestivo, también la depresión. Una característica que poseen muchas personas deprimidas es una constante sensación de vacío en la boca de estómago y garganta. Los nervios y el miedo son otro ejemplo, por lo general, cada vez que se está nervioso o temeroso por alguna situación, el estómago sufre las consecuencias. Todo esto se debe a que la relación entre el cerebro, encargado de enviar los impulsos que causan las emociones, y el estómago, es más profunda de lo que comúnmente se cree.

De esta relación nerviosa-estomacal se derivan algunas consecuencias. Por ejemplo, las ganas de comer o de dejar de hacerlo, cuando se está sumamente feliz o deprimido. O el vomitar por una situación que conlleve a un estado de shock. Incluso las repentinas ganas de usar el baño cuando se está ante algo que cause nervios o algún conflicto interior. Todo esto se produce debido a la relación íntima que hay entre el sistema digestivo y el cerebro.

Esta relación se ha descubierto luego de resultados arrojados por múltiples investigaciones de psiconeuroinmunología, en las que se corroboró que las emociones estaban vinculadas al estómago. Esto se debe a que el cerebro envía impulsos al sistema digestivo a través de un nervio llamado “vago, pero el control del sistema neurológico no es total, por lo que ambos suelen alterarse en conjunto.

En otras palabras, esta relación es bilateral, es decir, que ambos sistemas se afectan mutuamente. Por ejemplo, cuando se come algo que no se digiere correctamente, comienzan los dolores de cabeza. Sin embargo, es más común que las emociones se manifiesten a través del sistema digestivo.

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¿Cómo solucionar estos problemas estomacales?

demostrado científicamente que incluso las enfermedades gastrointestinales pueden acrecentarse si la persona está sufriendo un cuadro depresivo o de estrés. La gastritis es el caso más común, pero también puede presentarse en patologías como la colitis, úlceras, estreñimiento crónico, acidez o dolores abdominales.

El amor, la emoción, el miedo, los nervios, la tristeza… Todo eso lo sentimos, no sólo con el corazón, también con la panza. Por ello es recomendable llevar una dieta saludable y cuidar la salud mental, no dejarse llevar por el estrés que causa el trajín del día a día y, sobre todo, estar atentos a las emociones que pululan en nuestro interior para poder tener un mayor control de ellas. No se debe descuidar el flujo emocional ni tomárselo como poca cosa, ya que está más que comprobado el poder que tiene sobre el organismo, especialmente en el estómago.