10 Gastroparesia, náuseas, vómitos, hipo y bezoar
A. Balboa RodríguezLM. Bustos Fernández

Hipo

Definición

El hipo es una contracción involuntaria y espasmódica de la musculatura inspiratoria, asociada con un cierre brusco de la glotis, que ocasiona un peculiar sonido. Afecta a todas las edades, desde el feto hasta la edad adulta. El hipo puede ser agudo, desencadenado normalmente por distensión gástrica (comidas copiosas, ingesta muy rápida, bebidas carbónicas), ingesta de comidas muy picantes, muy calientes o muy frías, alcohol, fármacos, entre otros. Este hipo agudo suele ceder con múltiples y, en ocasiones, curiosos remedios.

El hipo crónico se ha definido como aquel que dura más de 48 h, o como el que cursa con ataques recurrentes de hipo. Las causas de hipo crónico pueden ser muy variadas, y será labor del médico intentar deducir cuál es la enfermedad subyacente causante del hipo (fig. 10-4). Entre las causas digestivas de hipo crónico hay que destacar el reflujo gastroesofágico como uno de los trastornos más comúnmente asociados a éste.

Figura 10-4 Algoritmo diagnóstico del paciente con hipo.
Haz clic para ampliar

Tratamiento

El tratamiento farmacológico del hipo crónico no siempre es eficaz, por lo que se han probado numerosos agentes terapéuticos y combinaciones entre ellos, a los que se suele añadir algún antisecretor para controlar el posible efecto causal del reflujo gastroesofágico. Los fármacos que han demostrado mayor eficacia en el tratamiento del hipo son:

1. La clorpromazina, que en caso de necesidad puede administrarse por vía intravenosa (25-50 mg) inicialmente y posteriormente por vía oral (50-60 mg cada 6 h).

2. El haloperidol, otro neuroléptico que logra también el control del hipo en muchas ocasiones, se utiliza a dosis de 2 mg por vía intramuscular y posteriormente 5-10 mg cada 6 h por vía oral.

3. Procinéticos como la metoclopramida o la cisaprida, a las dosis ya comentadas con anterioridad.

4. El baclofeno es un análogo del ácido gammaaminobutírico del que recientemente se han publicado numerosos ensayos terapéuticos (a dosis de 10-50 mg cada 6 h por vía oral), en los que su eficacia ha quedado demostrada, de tal forma que para algunos autores, éste sería actualmente el tratamiento de elección.

El listado de otros fármacos empleados en el control del hipo es extenso, aunque el poco número de pacientes tratados hace que no se pueda generalizar ni recomendar su uso.

Ir a página anterior ir a página siguiente