Cuántas cosas te faltan por conocer

pareja comiendo churros

A veces tienes cosas increíbles tan cerca y ni siquiera las disfrutas porque no sabes que existen.

La variedad es una de las cosas que más apreciamos los seres humanos, nos encanta la diversidad y la cultura española está repleta múltiples manifestaciones, fiestas curiosas, costumbres exóticas, es uno de los lugares del planeta donde podemos conseguir una gastronomía muy variada, rica en sabores que mezclan la esencia culinaria de viajeros que llegaron a estas tierras desde diferentes destinos. Unos vinieron a conquistar y fueron conquistados, otros a conocer, otros a buscar fortuna, todos fueron cautivados por su gente y junto a ellos hicieron una cultura llena de contrastes maravillosos.

En Catoira, comarca de Caldas, en Pontevedra, tradicionalmente se lleva a cabo una curiosa escena en la que se da un desembarco, en él ocurre un intento de ataque, eran Vikingos, quienes con su ímpetu guerrero y de conquista se aventuraban a tierras desconocidas con la intención de ganar lugares para establecer sus dominios. Sus tradicionales drakar o naves vikingas, hicieron muchas incursiones en la costa gallega, de la misma forma que lo hicieron en otras partes de Europa.

romeria vikinga

Ellos llegaban a las costas de los pueblos con todo su poder bélico y su arrojo, eran guerreros despiadados, atacaban con todo, robaban cuanto estaba a su alcance, mataban a los hombres, violaban a sus mujeres, acababan con todo, las opciones de los locales eran pocas y ante la enorme desventaja solo unos pocos hacían frente, otros huían mientras otros decidían quedarse y someterse a su poder.

Cada año el primer domingo de agosto se rememora en una fiesta llamada la Romería Vikinga, aquella situación. Cuentan que en el siglo XI, Ulf, un rey vikingo llegó a Ulla y atacó, los pobladores enardecidos y cargados de ira repelieron con fuerza el ataque. Esa lucha quedó inmortalizada en este evento. Los pobladores realizan una magnífica actuación, usando una réplica de una nave vikinga, en la que, disfrazados como vikingos los pobladores dan vida a la horda de guerreros que llegaron aquel día. Los cristianos, también interpretados por otros pobladores locales, se defienden; pero en esta oportunidad el combate solo deja muertos a los animales que se sacrifican para comer, mientras entre música y bailes todos disfrutan de la libertad que les permite la fiesta y entusiasmados por las bebidas espirituosas, cristianos y vikingos llegan hasta el siguiente día. Es una fiesta con muchos juegos y donde predomina la diversión. Si en algún momento tienes la oportunidad de conocer esta tradición te aseguro que será algo que celebrarás toda la vida.

la batalla del vino

Así como estas fiestas existen muchas otras de gran atractivo y que además es probable que las tengas muy cerca de ti. Por ejemplo, muy cerca de Burgos y Álava, puedes vivir otra batalla; pero en esta oportunidad una batalla de vino, ¿Puede imaginar eso? La munición aquí es el vino, se da exactamente en Haro, la capital vinícola del país. Después de la batalla, un buen almuerzo de caracoles, un baño en el río para librarse del olor a vino y luego, ya sabes, a ver los toros en el pueblo. Así que, si un 29 de junio quieres vivir algo diferente, ya sabes a donde ir.